miércoles, 2 de mayo de 2012

Nayarit y los retos energéticos nacionales


(Roberto Hernández es parte de la nueva generación de nayaritas que han realizado sus estudios de posgrado en el extranjero. En el caso de Roberto, es Maestro en Energía y Desarrollo Sustentable por la Universidad de Calgary en Canadá. Roberto Hernández es profesor-investigador en la Universidad Autónoma de Nayarit y actualmente participa en el grupo de trabajo sobre Problemas Ambientales y Desarrollo Sustentable. Mucho nos complace su incorporación a este espacio en el cual nos estará compartiendo sus comentarios, preocupaciones y enlaces sobre la materia.) 



Hemos escuchado y leído reiteradamente sobre la  importancia de “las energías renovables”, el cambio climático y la cada vez más compleja y onerosa tarea de búsqueda, recuperación y producción de  los recursos fósiles – llámese crudo, gas natural o carbón mineral.

El tema es considerablemente amplio y puede ser estudiado desde sus aspectos estrictamente técnicos, económicos, ambientales, sociales o políticos; esto por mencionar algunas áreas desde donde puede ser abordado el tema.  Más aún; la ecuación se vuelve compleja cuando esta diversidad de variables buscan encontrar su punto medio donde el resultado sea ganar- ganar para todos los actores involucrados.

Un aspecto en particular de reflexión en esta ocasión es el estado actual y perspectiva de los  combustibles para el transporte en México; particularmente tomando como ejemplo el  diesel  y  lo que implica para Nayarit.

La demanda domestica de diesel nacional ha sobrepasado la capacidad de producción durante casi todo el periodo de 1999-2009 y  la necesidad de importar diesel es evidente como se muestra en la siguiente tabla:


De acuerdo a datos estadísticos de PEMEX y perspectivas de la Secretaria de energía, el futuro cercano se visualiza de la siguiente manera:


La producción  mejora  a partir de 2015-2016 debido al incremento de capacidad de refinación, pero las multimillonarias mejoras  serán pronto alcanzadas por un incesante incremento de la demanda en parte, por el avance económico nacional que requiere más recursos para operar. Cabe mencionar que en 2010, más del 85% de la demanda doméstica  fue utilizada para atender la  demanda de diesel de la flota  vehicular nacional de acuerdo a la Secretaría de Energía. 

Aunado a esto,  la política pública de reducción del subsidio en los combustibles  busca homologar el precio de venta del preciado liquido en el país con el del mercado internacional.  Esto  beneficia económicamente al estado Mexicano  ya que  no absorbería  esta diferencia en precio. No obstante esto se hace a expensas  del bolsillo del mexicano,  el cual no es el “mejor parado en esta historia”, ya que este terminará pagando un combustible a precio de mercado internacional, pero con una capacidad adquisitiva por debajo de sus homólogos  Norteamericanos  y Canadienses  cuyo  salario mínimo federal es  $7.25 y $ 9.40 dólares por hora  respectivamente. Prueba de este deslizamiento  esta en el comportamiento del  precio al público de diesel  en México  que en 2003 era de $5.01/litro pesos, y  alcanzando al mes de Abril de 2012 los  $10.45/litro.

De lo anterior podemos apreciar que el  reto es considerable, una creciente demanda, una limitada oferta  domestica que se vuelve más costosa,  importaciones constantes del combustible y una política pública que traslada el precio real del combustible al consumidor. Todo esto sin entrar en detalles respecto a las  implicaciones ambientales como la generación de considerables cantidades de gases de efecto invernadero de origen antropógeno  y los riesgos de aventurarse en recuperación de crudo  y gas natural utilizando tecnologías no convencionales como el “drenaje gravitacional asistido por vapor” y “fractura hidráulica”; controversiales  en países de avanzada.

Direccionando esta reflexión a nuestro estado, la pregunta es: ¿Que capacidades se están construyendo en Nayarit  para enfrentar  los retos en materia energética tanto nacional como estatal?  ¿Qué acciones se encaminan a promover sistemas energéticos locales distintos al eléctrico?  ¿Bastará siempre con dejar a la Federación y sus emblemáticas instituciones PEMEX y CFE hacerse cargo del  asunto?   Si bien es cierto que la participación en  la generación eléctrica de las hidroeléctricas en el estado es respetable, estas no son de competencia  estatal en cuanto a la administración del recurso generado.

Hay un término frecuentemente  utilizado en las unidades de aprendizaje (materias) de sistemas energéticos que viene ad hoc con el comentario de hoy: Capacidad de resiliencia.  Este concepto hace alusión a la capacidad de adaptación frente a situaciones de estrés en un sistema; en este caso, la capacidad existente en nuestra sociedad  para hacer frente al cambio y permanecer en equilibrio.

En la actualidad los países industrializados están tomando acciones en términos de descentralización en la producción energética. Un ejemplo lo tenemos en los países escandinavos  los cuales llevan la delantera en la transición donde sus regiones y municipios se acercan a la  autosuficiencia  en materia energética con la adopción de sistemas energéticos renovables locales.

Por otra parte, existe ya en México el Programa de Fomento de Energías Renovables para los Municipios o la reciente Ley General de Cambio Climático, donde Nayarit debe prestar atención  identificando y gestionando el acceso a programas, proyectos, fondos y ayudas de carácter nacional e internacional.

Posiblemente participar en la proveeduría de vectores energéticos que sirvan de  sustitutos parciales de recursos fósiles, o como  insumo para procesos adicionales sea una opción viable para Nayarit al enfrentar el reto  antes descrito en torno al diesel; logrando así incorporarse en este importante sector productivo.  Tal vez Nayarit encuentre su nicho de aprovechamiento en otras acciones como producción de biogás proveniente de rellenos sanitarios o la  producción eléctrica  fotovoltaica.  Lo importante ahora es valorar las opciones  cuidadosamente  e iniciar los trabajos  sin que el síndrome de la rana hervida nos alcance. Definitivamente se requiere la construcción de competencias.


3 comentarios:

Anónimo dijo...

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Me parece interesante su publicación pero un poco limitada en muchos aspectos,la crisis energética que se avecina es para todos y lamentablemente el estado de nayarit poco puede hacer al respecto, me parece vanos sus comentarios sobre ¿qué podemos hacer como estado? pues nada, si las grandes potencias están luchando por aumentar sus reservas de petróleo (geopolíticamente) y México tiene un problema político que tiene primero que resolver(ponerse de acuerdo)y cantarell se agota, pues nada que se necesita buscar alternativas energéticas,el petróleo barato se esta terminando y a México también las ideas. Nayarit no existe en estas cosas.

LINO R. TIZNADO dijo...

Me parece interesante su publicación pero un poco limitada en muchos aspectos,la crisis energética que se avecina es para todos y lamentablemente el estado de nayarit poco puede hacer al respecto, me parece vanos sus comentarios sobre ¿qué podemos hacer como estado? pues nada, si las grandes potencias están luchando por aumentar sus reservas de petróleo (geopolíticamente) y México tiene un problema político que tiene primero que resolver(ponerse de acuerdo)y cantarell se agota, pues nada que se necesita buscar alternativas energéticas,el petróleo barato se esta terminando y a México también las ideas. Nayarit no existe en estas cosas.