viernes, 25 de noviembre de 2011

En búsqueda de las arcas perdidas...

Con el cambio de poderes del pasado mes de septiembre, la casi totalidad de quienes asumieron las presidencias municipales han denunciado que encontraron las arcas vacías, sin dinero, incluyendo a las autoridades estatales. La bancarrota de las finanzas municipales es la viva imagen de la expresión ampliada del extraordinario "relajamiento de las finanzas públicas" que caracterizó la conducción de la Hacienda Estatal durante la mayor parte de la pasada administración 2005-2011. No ocurrió así hace 3 años con el cambio en las presidencias municipales; uno revisa los diarios de la época y excepto las preocupaciones de fin de año para el pago de aguinaldos no hay evidencia que hable del desastre financiero de las haciendas municipales en 2008 como ha ocurrido en 2011.

Es claro que hubo incentivos políticos y jurídicos para actuar así, el clima de impunidad existente, así como el marco jurídico y administrativo actual que reglamenta la conducta pública de los administradores no logró inhibir la irresponsabilidad en el uso de los recursos públicos de los nayaritas. No hay duda de que aquí hay materia para legislar.

Dice la sabiduría popular que una imagen dice más que mil palabras. Mire usted la que nos regaló ayer, jueves 24 de noviembre, en su visita a Compostela el nuevo Gobernador Constitucional del Estado de Nayarit, Roberto Sandoval Castañeda: "A Pablo le dejaron las arcas vacías en el ayuntamiento, y yo ando buscando las arcas". Para hacer alusión al hecho de que a Pablo por lo menos le habían dejado las arcas, en el caso del gobierno del estado ni las arcas dejaron. Saqueo total.

La coloquial expresión utilizada por Roberto Sandoval ilustra de cuerpo entero la ineficacia e irresponsabilidad financiera en que incurrieron la mayoría de ayuntamientos al final de su gestión así como a nivel estatal en el periodo anterior. Aquí hay trabajo para la legislatura local: garantizar que las administraciones municipales y la estatal hagan un uso racional de los recursos públicos y que garanticen la existencia de recursos para el tercer cuatrimestre del año en que ocurre el cambio de administración, por mandato de ley, ni más ni menos. Esto nos permitiría garantizar la existencia de recursos financieros que posibiliten el cumplimiento de las obligaciones laborales y de calidad de los servicios que demanda una creciente y exigente ciudadanía de sus ayuntamiento.


También le pudiera interesar leer:


DE KEYNES A KEYNES.

La Crísis Económica Global, en Perspectiva Histórica

Federico Novelo Urdanivia (EUMED.NET)


INTRODUCCIÓN


Comprender los acontecimientos que agobian al capitalismo internacional, desde muy diversas ópticas de la teoría económica, ortodoxa o no, parece un esfuerzo despojado de referentes históricos y, por ello, tiende a convertirse en una suerte de voluntarismo economicista que, en lo personal, ni puedo ni quiero compartir; una forma aceptablemente confiable de evitar la repetición de los errores pasados, que la historia generosamente nos cuenta, es la de conocerlos conociéndola, sin pretender apreciar a los momentos culminantes, ahora de la crisis en curso, como relámpagos carentes de entorno y antecedentes. Hoy se trata, en mi opinión, de realizar un ejercicio braudeliano, de recorrer y rescribir una historia de larga duración (más o menos), desde los amplios antecedentes de los años ochenta del siglo pasado hasta la nueva incertidumbre que acompaña al momento económico global que vivimos, incluyendo –por supuesto- la reivindicación de especulaciones válidas sobre el porvenir.

En el desarrollo del tema relativo a los cambios globales, el punto de partida más conveniente parece ser el del inicio de lo que Eric Hobsbawm llamó el siglo XX corto (1914-1991); esta historia, desde el fin de la Paz de los Cien Años hasta el de la era soviética, es el período al que Hobsbawm dedicó sus indagaciones para el estupendo producto que nos ofreció en 1994 . A nosotros corresponde, ahora, dedicar las nuestras sobre los aspectos centrales de lo acontecido en las dos últimas grandes depresiones: La que arranca en 1929 y aquella cuyo inicio podemos fechar en enero de 2007, sin que su duración, al mediar el 2009, sea ni remotamente predecible .

Las peculiaridades del fenómeno globalización, el que arranca justo con la conclusión de la Guerra Fría, permiten aislarlo de la recurrente tentación por considerar –como se hace en una caracterización realmente amplia- que la globalización se inició con los desembarcos de Cristóbal Colón y Vasco da Gama, en Guanahaní y Calicut, respectivamente y que sólo se ha interrumpido entre 1914 y 1945 . De satisfacer a esa tentación, para mi gusto, proviene la pérdida de eficacia explicativa del término y la comodidad de su uso, por ejemplo, en los espacios que por mucho tiempo ocupó el imperialismo. No obstante, y como veremos, hay similitudes –especialmente visibles en los orígenes y dinámica de las crisis económicas, tanto en 1929 como en el presente- que no pueden ignorarse; por ello, considero que la Era de oro del capitalismo global (1893-1914), es un momento previo de globalización que, por lo que significó y –muy especialmente- por lo que le siguió, ni puede ni debe ser ignorado. De tal circunstancia, en parte fundamental, se origina el nombre de este trabajo, que intenta responder a las razones por las que, en calidad de médico (o, mejor, como afirma Krugman, de reformista religioso, de Martín Lutero), J. M. Keynes interviene en un escenario económico que no se deja explicar, menos atender, por la ortodoxia económica y, cómo, tras una prolongada noche de fundamentalismo de mercado (con la aparición y éxitos de Ignacio de Loyola –Milton Friedman, para la analogía krugmaniana- y su orden de jesuitas –monetaristas- ), un keynesianismo sin Keynes (o, de nuevo Krugman, ahora afirmando que: “A largo plazo Keynes aún sigue vivo” ) hace acto de presencia en el crepúsculo del llamado neoliberalismo. La otra circunstancia relacionada con el título deriva de la percepción que se hizo y hoy se hace de Keynes, quien –a pesar del reconocimiento temprano de algunos marxistas, como Paul M. Sweezy - fue considerado mayoritariamente como un hombre de derecha, por autores como John K. Galbraith, Paul Mattik, Robert Skidelsky y... el mismísimo Keynes ; al respecto, resulta groseramente ilustrativo que en la licenciatura de economía de la Universidad Autónoma de Sinaloa (México), por ejemplo, el curso sobre teoría keynesiana tiene la pintoresca denominación de Economía Burguesa II; en la actualidad, como bien nos lo recuerda Antonio Gazol en El Correo del Sur (19/10/2008)-extraordinario suplemento, propio de periodismo de primer mundo, que dirige el entrañable Adolfo Sánchez Rebolledo-, Keynes, “sin haberse movido un milímetro”, es percibido como una amenaza de izquierda . De Keynes a Keynes, intenta explicar ambos giros; y hasta aquí llega la explicación del título, ya que agrede al sentido común, por cuanto un título abundantemente explicado muy difícilmente puede ser atinado.

El plan del libro es el siguiente:
a) La primera parte está destinada a explicar los orígenes de la Gran Depresión, a destacar las reacciones de la economía estándar, poniéndolas en tensión con una primera aproximación al tema desde las elaboraciones keynesianas. En esta parte se intenta una caracterización de la misma crisis, con una exposición de lo que Keynes denominó su método y su análisis del fenómeno al debatir con los liquidacionistas y, en general, con los defensores del patrón oro. Se analizan los efectos mundiales de la Gran Depresión, destacando la emergencia del nacionalismo económico y sus más relevantes protagonistas; se pasa revista a sus más relevantes lecciones, comenzando con la exposición de las conexiones entre el crack de 1929 y la Gran Depresión y se describen los antecedentes, desarrollo y resultados de la Conferencia de Bretton Woods, así como las características del mundo de la posguerra.

b) La segunda parte inicia con la descripción de la llamada Edad de Oro, donde son visibles los acuerdos entre el conservadurismo moderado de los republicanos y el liberalismo, también moderado, de los demócratas, para producir y generalizar la economía mixta, con resultados plausibles para los más diversos agentes económicos. Se analiza el resurgimiento del conservadurismo radical, partiendo de las variables explicativas de su emergencia y la conversión del Partido Republicano en su hogar; se examina la expresión económica de los conservadores, desde el intento de desnaturalización-absorción de Keynes mediante la llamada síntesis neoclásica-keynesiana hasta la construcción de la hipótesis de las expectativas racionales, pasando por las propuestas monetaristas de Milton Friedman y su célebre tasa natural de desempleo. Se describe el surgimiento del conservadurismo desde el poder, con la histórica frase de Ronald Reagan, “El gobierno no es una solución para nuestros problemas; el gobierno es el problema”, y se continúa con la cascada de desregulaciones que, apoyadas en la supuesta magia del mercado, pavimentan el camino por el habría de transitar la crisis actual. Se examina el proceso de creación, desmembramiento, empaquetamiento y titulación de derivados, especialmente los subprime, de alto riesgo, y su distribución global, como embutidos envenenados, y la reorganización institucional que los posibilitó, abusando de los espíritus animales (la confianza y sus multiplicadores, la equidad, las historias y la ilusión monetaria) de las víctimas de la especulación y mostrando una parte, y sólo una parte, de la ineficacia de la economía estándar para mostrar alguna explicación plausible del fenómeno y sus consecuencias.

c) Una tercera parte, la final, se destina a describir las razones del regreso de Keynes, a partir de la enorme superioridad de sus aportaciones, sobre la economía convencional, para explicar el fenómeno crítico en curso y, lo que quizá sea más importante, para definir los derroteros de su superación. Aquí, por encima de la información que arroja la crisis, se destaca el hecho subyacente de percibirla, también y fundamentalmente, como el fracaso intelectual de las diversas expresiones neoclásicas de explicación del funcionamiento del sistema económico y de las llamadas turbulencias, para Keynes normalidades, que le acompañan. El libro concluye con un cuerpo de conclusiones que reivindican la actualidad de Keynes y con un anexo que se destina a describir la cronología de la crisis actual con sus, hasta ahora, visibles efectos y la comparación entre las eras keynesiana y poskeynesiana.

En el proceso de elaboración de este libro, he contado con las atinadas observaciones de cuatro grandes economistas mexicanos, Marcos T. Águila, Rolando Cordera Campos, Antonio Gazol Sánchez y Carlos Tello Macías y de un notable intelectual mexicano, José Woldenberg Karakowsky (para su fortuna, no economista) que, en todos los casos, sirvieron para enriquecer considerablemente los resultados. El apoyo de un viejo amigo, Francisco Gómez Ruiz, para lograr la mejor alternativa editorial, constituye un extraordinario favor, por el que le estoy profundamente agradecido. Una ayuda, por permanente no menos significativa, me ha sido proporcionada por mi mujer, Elsa Cadena González, quien –no sólo en este caso- me ha brindado sus amplios conocimientos sobre los misterios cibernéticos, para hacer del libro un resultado presentable. A todos ellos mi más agradecido reconocimiento; aunque, como es costumbre, quedan exonerados de cualquier responsabilidad sobre los errores, omisiones y excesos del libro que, también como es costumbre, deberán cargarse a mi cuenta.


Haga clic aquí para leer el libro completo>>

Comunicación Gubernamental, la perspectiva de Escobedo Delgado

Juan Francisco Escobedo Delgado es tepicence y nayarita por nacimiento; ciudadano del mundo por la universalidad de su pensamiento. Muy bien dotado de luces intelectuales desde los años de la juventud, Juan Francisco Escobedo es Dr. en Ciencia Política y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid, profesor y coordinador de la Maestría en Comunicación de la Universidad Iberoamericana (2000-2005) y profesor del Doctorado en Derecho del Centro de Investigación y Docencia en Humanidades de Morelos de 2009 a la fecha entre otras muchas actividades académicas. El último de sus libros publicados se titula "La Invención de la Transparencia" publicado por Editorial Porrúa en 2010.

Comparto con los lectores de mi blog un artículo titulado "Comunicación Gubernamental" escrito por Juan Francisco del cual he hecho su lectura en la perspectiva de comprender el "estilo de la comunicación política" instaurado por la pasada administración gubernamental el cual (con la pesada carga de adjetivos con que fue acompañado el anuncio de las nuevas participaciones federales) amenaza en constituirse en parte de nuestra realidad cotidiana. Sobre esto continuaré compartiendo alguna inquietudes, por lo pronto aquí les dejo el trabajo de este ilustre y distinguido nayarita.

Comunicación Gubernamental

Juan Francisco Escobedo Delgado

La gestión pública ha adquirido un alto grado de especialización, por lo que, quienes la ejercen, requieren de un alto grado de profesionalización. Ese el caso de la gestión de la comunicación gubernamental.

La Política de Comunicación Gubernamental Pública debe cumplir con los requisitos exigibles a las políticas gubernamentales, para ser consideradas como efectivas políticas públicas.

El diseño e implementación de una política pública en materia de comunicación pública es un asunto de importancia estratégica. La comunicación ha dejado de ser un asunto marginal de la gestión pública, para convertirse en una política sustantiva.

La comunicación gubernamental ya no puede aplicarse bajo el imperativo del control de la información, como ocurría en la vieja escuela de comunicadores sociales. Uno de cuyos rasgos más significativos era el manejo discrecional del presupuesto público asignado a dichas oficinas. Es cada vez más evidente el rendimiento decreciente de las viejas formas de la comunicación gubernamental.

Si el gobierno no asume con perspectiva estratégica a la comunicación gubernamental, su complejidad terminará arrollando a sus operadores.

Con Marshall Macluhan, Maxwell McCombs, Phillippe Mareek, pasando por Niklas Luhmann, hasta Dominique Wolton, sabemos de la creciente complejidad de las sociedades contemporáneas y del papel que juega en su cohesión y persistencia, la comunicación.

El enfoque de comunicación política es el marco de referencia, que bien aplicado puede darle perspectiva estratégica a la comunicación gubernamental. Entre los aspectos básicos de la comunicación política que hay que tener en cuenta, destacan los siguientes:

1.- La comunicación política no se reduce al marketing, al control informativo ni a la compra de espacios mediáticos. Implica nuevos marcos de referencia, formatos y argumentos para el discurso político.
2.- La comunicación política no se agota en la agenda personal de la autoridad. Implica una perspectiva sistémica en la
que se consideran variables institucionales, actitudes y procesos.
3.- La comunicación política no es una carrera desaforada contra el tiempo y contra los adversarios políticos para ganar la
aceptación de la opinión pública. Tampoco es un asunto de dinero y de control informativo.
4.- La comunicación política es sobre todo, disputa simbólica, batalla cultural, persuasión, establecimiento de vínculos, referencias identitarias, generación de legitimidad y capital social.

Sin comunicación no habría sociedad, no por lo menos, tal y como la conocemos en sus formas complejas y flexibles, que al mismo permiten la coexistencia de las expresiones más tradicionales de la vida, con las formas más avanzadas de la tecnología.

La democracia ha traído consigo nuevas formas de relación social, donde los viejos referentes y actores sociales y políticos, adquieren nuevos y polivalentes rostros y perfiles, que en el pasado no existían, dada la rigidez de las formas de la comunicación tradicional. El futuro en este campo nos alcanzó.

Nuestra capacidad de comprender los inéditos cursos de acción que adquiere la comunicación es más lenta que el desarrollo de los procesos y los medios a través de los cuales se expresa.

El enfoque de comunicación política es el adecuado para el diseño de la política de comunicación gubernamental. La comunicación política constituye una esfera compleja en la que se despliegan batallas incesantes de carácter simbólico. Implica el reconocimiento de los interlocutores, de las arenas y escenarios, así como de los medios que se ponen en juego. La audiencia debe leerse en plural y las relaciones que con ella se establezcan deben alentarse bajo reglas democráticas. Detrás de las audiencias hay ciudadanos que disponen de libertades y derechos que deben ser respetados.

Entre ellos es importante destacar a la libertad de información y el correlativo derecho a la información.

Las batallas simbólicas que se libran bajo la comunicación política como praxis, no implican la liquidación o exclusión, ni de los adversarios ni de las audiencias y ciudadanos críticos. Se trata de un proceso complejo que debe ocurrir en el marco del sistema democrático.

La comunicación política tiene como objetivo fundamental la búsqueda de la legitimidad desde la legalidad. Se trata de crear condiciones de aceptación de las acciones y decisiones de los gobernantes, no de ganar plebiscitos cotidianos.

Las autoridades y las instituciones públicas no necesitan posicionarse frente a competidores privados o adversarios políticos, ya que lo más importante es la aceptación y restauración de la confianza en la gestión y en el poder público.

La comunicación gubernamental no puede transigir en el carácter público que debe caracterizarla, y por lo tanto debe ir al encuentro de su condición de política pública. Debe someterse al escrutinio público y en la medida de lo posible, debe atender las demandas de participación y de ensanchamiento de los espacios de expresión, que el público y los ciudadanos necesitan y reclaman.

La comunicación gubernamental no puede pretender sustituir al espacio público, se nutre de el, está atento a sus flujos y voces diversas, pero debe evitar colonizarlo con información y posiciones rígidas. La comunicación gubernamental debe contribuir a que el flujo de información, que ya de por sí es denso, se enriquezca con la perspectiva que proviene de lasociedad.
La comunicación gubernamental debe tener un enfoque muy claro respecto del papel de los medios audiovisuales y no puede subordinarse a sus intereses. En ese punto, el Estado no puede transigir de su papel de creador de las reglas del juego, especialmente en éste ámbito tan importante.

Las relaciones con el conglomerado mediático deben ceñirse a la legalidad, pero deben responder a los parámetros de las sociedades democráticas.

Diseñar e implementar una política de comunicación gubernamental es un asunto fundamental de la gobernabilidad democrática. Nada más y nada menos.

jueves, 24 de noviembre de 2011

¿Presupuesto histórico para Nayarit?

En el inicio de semana, la nueva administración gubernamental ha dado a conocer que "Unidos logramos un presupuesto histórico para Nayarit" y refieren que el presupuesto asciende a 4 mil 300 millones de pesos. Me pregunto a qué componente del Presupuesto de Ingresos del Gobierno del Estado de Nayarit se estarán refiriendo quienes han hecho el anuncio. La única posibilidad se relaciona con las participaciones federales que según la Ley de Ingresos para el Estado de Nayarit para el ejercicio fiscal del año 2011 fue de 4 mil 793 millones de pesos. Es muy probable que el monto anterior haya sido disminuido y que Nayarit se encuentre en el paquete de 24 estados de la república a los cuales les fueron reducidas las participaciones federales. En cualquier caso, no se fundamenta el júbilo con que se hace el anuncio y más parece una exageración decir que se trata de un presupuesto histórico: los 4,300 mdp presupuestados para 2012 son menores a los 4,793 mdp de 2011.

Tal vez el exagerado calificativo pudiera justificarse por el anuncio de los 7 mil millones de pesos de inversión federal para la construcción del tramo de carretera largamente anunciado Jala-Compostela-Bahía de Banderas. Creo que aquí sí habría que conceder.

MACROECONOMÍA ESTOCÁSTICA

Francisco Venegas Martínez y Mayrén Polanco Gaytán han escrito un texto titulado "Macroeconomía Estocástica". Editado por la Universidad de Colima, acaba de ser publicado el pasado mes de febrero de 2011.


En la introducción del texto se afirma que "Los fenómenos económicos son esencialmente de carácter aleatorio. El comportamiento de los fundamentales macroeconómicos y las variables financieras relevantes no se puede anticipar, lo más que se puede hacer es asociarle a dicho comportamiento una variable aleatoria o, mejor aún, un proceso estocástico".

Destacan también en la introducción que "En los últimos años, la economía en su proceso de globalización ha experimentado una serie de cambios y transformaciones profundas que impactan tanto la forma de llevar a cabo el análisis económico, como el diseño mismo de la política económica. Estos cambios han abierto nuevos paradigmas que resaltan la exposición de la política económica a diferentes tipos de riesgos. Los paradigmas, en general, abren muchos horizontes a la teoría económica, como lo muestra este libro; además se presentan diversos modelos de macroeconomía estocástica útiles en la generación de recomendaciones en materia de política económica y financiera".

Un texto ciertamente innovador que he incorporado a mi biblioteca después de acudir a la feria del libro que año con año se viene realizando en la explanada de rectoría. Un verdadero acierto esta actividad; mi reconocimiento al esfuerzo de quienes la organizan y mis más sinceras felicitaciones.

Recomienda Guillermo Ortíz una Política Monetaria NO ortodoxa para el Banco Central Europeo


Guillermo Ortíz fue Secretario de Hacienda y Crédito Público de 1994 a 1998 y Presidente del Banco de México de 1998 a 2010. El 12 de enero de 2009 fue nombrado presidente del Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en inglés) con sede en Basilea Suiza, máximo cargo con el que se haya distinguido a cualquier latinoamericano en dicha institución.

Desde el 1o. de marzo de 2011 es Presidente del Consejo Administración de Grupo Financiero Banorte, en sustitución de Roberto González Barrera que queda como Presidente Vitalicio.

El pasado 21 de noviembre, Ortíz Martínez publicó un artículo titulado "Es demasiado temprano para un Plan Brady para Grecia" en el influyente Financial Times donde expone las razones para que el Banco Central Europeo asuma un protagonismo más activo y decidido para reencauzar la crisis financiera europea. En este artículo Ortíz Martínez se apoya en la experiencia mexicana y de latinoamérica para hacer recomendaciones a Europa.


jueves, 10 de noviembre de 2011

G-20, catalizador del desastre

Alejandro Nadal (La Jornada)

La semana pasada la crisis económica atravesó un nuevo umbral. Los líderes del G-20 tuvieron que concluir su cónclave en medio de un estrepitoso fracaso. Mostraron que no sólo no pueden comprender la gravedad de la crisis, con niveles de desempleo no vistos en ocho décadas. También revelaron su incapacidad para reconocer que las respuestas basadas en políticas neoliberales han agravado el colapso económico y prolongado la duración de la crisis.

En medio de los aplausos que se endilgaron mutuamente, los líderes contribuyeron a acelerar el ritmo de la historia. Hoy se yerguen como catalizadores de la historia de la segunda gran depresión.

La cumbre en Cannes era vista por Sarkozy como el foro en que debía lucir su figura como uno de los principales artífices de la solución definitiva de la crisis del euro. La reunión debía mostrar que si el Grupo de los Veinte desempeña un papel importante en la gestión de la economía mundial (y de la globalización neoliberal), eso se debía en buena medida al liderazgo del francés. Eso le hubiera permitido arrancar su campaña electoral (hay elecciones presidenciales en Francia muy pronto) sobre la idea de que él es la mejor opción para resolver la crisis. El fracaso del G-20 muestra que la realidad suele ser cruel con los ambiciosos.

Existen varias razones detrás del fiasco en Cannes. Para empezar, el desplante de Papandreou tuvo un efecto inesperado. Hizo que la crisis griega se tragara por completo al G-20, cual cíclope gigantesco que devorara a sus prisioneros. La reacción después del anuncio del referéndum también mostró el desprecio feroz que se tiene hacia la democracia. Esa consulta probablemente se habría saldado por un a favor de mantener el país en la zona euro y, desde esa perspectiva, hubiera sido una forma de amarrar los programas de austeridad que afectarán a esa nación durante los próximos 20 años. Entonces, ¿por qué tanto susto con la idea del referéndum y por qué presionar con todo para matarlo en estado embrionario? Porque el efecto de demostración habría sentado un precedente que el capital financiero y sus adláteres políticos juzgan peligroso. No pueden darse el lujo de aceptar que existen instancias superiores a la lógica de la rentabilidad automática. El capital financiero considera que tiene que reinar supremo. Por eso se presionó a Papandreou y a toda la clase política griega para que diera marcha atrás, lo que acarreaba un costo político elevado, como muestra la caída del gobierno de Papandreou.

De todos modos, aún con el retiro del proyecto de referéndum, el daño ya estaba hecho. El simple anuncio del plebiscito hizo añicos los dizque planes tan promocionados por Sarkozy y la Merkel para rescatar al euro. Eso hizo que la reunión del G-20 en Cannes se estancara sin poder avanzar sobre los puntos de su agenda. El tema de la posible tasa fiscal sobre las transacciones financieras para frenar la especulación y generar ingresos fiscales no pudo ser tratado en las discusiones. Obama no tuvo que decir que su secretario del Tesoro y Wall Street se oponen a esa medida. Por su parte, la cuestión de las reformas al sistema monetario internacional apenas fue mencionado tímidamente.

El plato fuerte era, por supuesto, el proyecto de ampliación del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) a través de un esquema de apalancamiento. Todo se desdibujó por el anuncio del referéndum. La presidente de Brasil, Dilma Rousseff, fue la más elocuente al preguntar: ¿por qué habríamos de invertir en este fondo si los europeos mismos no quieren hacerlo?

Italia está ahora en el corazón de la crisis del euro, pero Berlusconi está más ocupado en los juicios que se le han venido encima por los escándalos en los que está envuelto, que en enfrentar el problema de la deuda italiana. Esta semana los bonos italianos a 10 años tuvieron que colocarse en los mercados internacionales al nivel más alto desde 1997. Esta elevación del costo financiero de la deuda italiana constituye un muy mal presagio.

El G-20 le impuso a Berlusconi la supervisión del equipo del Fondo Monetario Internacional para aplicar más planes de austeridad. La necedad del G-20 no tiene límites: el crecimiento se verá frenado y la recaudación también. Se viene encima un problema porque la austeridad acabará por frenar el crecimiento, ahogar la recaudación y, en consecuencia, por disparar el déficit fiscal y la relación deuda/PIB.

La globalización neoliberal está fundada sobre la idea de que los mercados se autorregulan y de que el mercado capitalista no necesita ningún tipo de intervención política para mantenerlo funcionando. Por definición, esto implica borrar la dimensión política y llevarla a la desaparición. Los líderes del G-20 permanecen prisioneros de esta visión de las cosas. Desde esta perspectiva es normal que sean incapaces de trazar un análisis que implique algún tipo de regulación política para salir de la crisis.

martes, 8 de noviembre de 2011

El viaje mortal de la eurozona

Paul Krugman (El País)


Es posible estar aterrorizado y aburrido al mismo tiempo? Así es como me siento respecto a las negociaciones que están teniendo lugar ahora sobre la forma de responder a la crisis económica de Europa, y sospecho que otros observadores comparten este sentimiento.

Por una parte, la situación de Europa es realmente, realmente, alarmante: con países que representan un tercio de la economía de la zona euro sometidos ahora a un ataque especulativo, la existencia misma de la moneda única se ve amenazada; y un fracaso del euro podría causar un daño enorme al mundo.

Por otro lado, los responsables políticos europeos parecen dispuestos a ofrecer más de lo mismo. Probablemente encontrarán un modo de proporcionar más crédito a los países en apuros, que puede que escapen al desastre inminente, o no. Pero no parecen nada dispuestos a admitir un hecho crucial; concretamente, que sin políticas fiscales y monetarias más expansivas en las economías más fuertes de Europa, todos sus intentos de rescate fracasarán.

Esta es la historia hasta la fecha: la introducción del euro en 1999 provocó un enorme incremento de los préstamos a las economías periféricas de Europa, porque los inversores creían (erróneamente) que la moneda compartida hacía que la deuda griega o española fuese igual de segura que la alemana. Contrariamente a lo que se suele oír, este incremento de los préstamos no sirvió en su mayoría para financiar los derroches en el gasto gubernamental; de hecho, España e Irlanda registraban superávits presupuestarios justo antes de la crisis y tenían un grado de endeudamiento bajo. En vez de eso, las entradas de dinero sirvieron principalmente para alimentar un crecimiento enorme del gasto privado, especialmente en vivienda.

Pero cuando el boom de los préstamos terminó de golpe, la consecuencia fue una crisis económica y fiscal. Las recesiones salvajes provocaron un descenso de la recaudación fiscal, lo que esquiló los presupuestos, llevándolos a números rojos; mientras tanto, el coste de los rescates bancarios condujo a un aumento repentino de la deuda pública. Y una de las consecuencias fue el derrumbamiento de la confianza de los inversores en los bonos de los países periféricos.

¿Y ahora, qué? La respuesta de Europa ha sido exigir una estricta austeridad fiscal, especialmente unos recortes drásticos en el gasto público, por parte de unos deudores con problemas, ofreciendo, por otro lado, una financiación provisional hasta que se recupere la confianza de los inversores privados. ¿Puede funcionar esta estrategia?

No para Grecia, que realmente cometió derroches fiscales durante los años de vacas gordas y debe más de lo que es factible que pueda devolver. Probablemente no para Irlanda y Portugal, que por motivos diferentes tienen también unas pesadas cargas de deuda. Pero con un entorno externo favorable -concretamente, una economía europea en general fuerte, con una inflación moderada- es posible que España, que incluso ahora tiene una deuda relativamente baja, e Italia, que tiene un alto nivel de deuda, pero unos déficits sorprendentemente bajos, puedan salir adelante.

Desgraciadamente, los responsables políticos europeos parecen decididos a negar a esos deudores el entorno que necesitan.

Mírenlo de esta forma: la demanda privada en los países deudores se ha desplomado con el final del boom financiado por la deuda. Mientras tanto, el gasto del sector público también se está reduciendo drásticamente a causa de los programas de austeridad. Así que, ¿de dónde se supone que van a llegar el empleo y el crecimiento? La respuesta tiene que estar en las exportaciones, principalmente a otros países europeos.

Pero las exportaciones no pueden crecer mucho si los países acreedores también ponen en práctica políticas de austeridad, lo cual es bastante posible que lleve a Europa en su conjunto a una nueva recesión.

Además, los países deudores tienen que rebajar los precios y los costes respecto a los países acreedores como Alemania, lo cual no sería demasiado difícil si Alemania tuviese una inflación del 3% o del 4%, lo que permitiría a los deudores ganar terreno simplemente teniendo una inflación baja o nula. Pero el Banco Central Europeo tiene un sesgo deflacionista; cometió un terrible error subiendo los tipos de interés en 2008 justo cuando la crisis financiera cobraba fuerza y ha demostrado que no ha aprendido nada al repetir ese error este año.

En consecuencia, el mercado prevé ahora una inflación muy baja en Alemania -alrededor del 1% durante los próximos cinco años-, lo que conlleva una deflación considerable en los países deudores. Esto agravará sus crisis y aumentará la carga real de sus deudas, prácticamente garantizando el fracaso de todos los esfuerzos de rescate.

Y no veo el más mínimo indicio de que las élites políticas europeas estén dispuestas a replantearse su dogma de la moneda fuerte y la austeridad.

Puede que una parte del problema sea que esas élites políticas tienen una memoria histórica selectiva. Les encanta hablar de la inflación alemana de principios de los años veinte (una historia que resulta que no tiene nada que ver con nuestra situación actual). Pero casi nunca hablan de un ejemplo mucho más pertinente: las políticas de Heinrich Bruening, el canciller de Alemania entre 1930 y 1932, cuya insistencia en equilibrar los presupuestos y mantener el patrón oro hizo que la Gran Depresión fuese aún peor en Alemania que en el resto de Europa (y sentó las bases de lo que ustedes ya saben).

Bueno, yo no espero que algo tan terrible ocurra en la Europa del siglo XXI. Pero hay una distancia muy grande entre lo que el euro necesita para sobrevivir y lo que los dirigentes europeos están dispuestos a hacer o, incluso, a considerar. Y dada esa distancia, es difícil encontrar motivos para el optimismo.

Paul Krugman es profesor de Economía en Princeton y fue premio Nobel en 2008. © 2011 The New York Times News Service. Traducción de News Clips

lunes, 7 de noviembre de 2011

Armando Fuentes Aguirre (Catón) dictará conferencia sobre el "México de Hoy" en Tepic

  • Será este viernes 11 de noviembre a las 8:30 hrs, en el salón de eventos María Magdalena que se llevará a cabo la Conferencia-desayuno de este conocido y ameno periodista.

Servicios Profesionales de Turismo (SPT), la empresa fundada por Felipe de Jesús Sánchez Villegas cumple 10 años de ofertar servicios y con ese motivo se festeja ofreciendo a la ciudadanía una Conferencia-desayuno con uno de los periodistas más conocidos de este país: Armando Fuentes Aguirre, popularmente conocido como Catón.


Armando Fuentes Aguirre publica en más de 150 diarios de la república mexicana, destacando Reforma, El Norte y Mural donde publica sus columnas “Mirador”, “De política y cosas peores” (en la cual cuenta chistes y hace comentarios políticos bajo el seudónimo de Catón), "Manganitas" además de "La Otra Historia de México" que dejó de escribir hace algún tiempo, reflexiones de la vida bajo su mismo nombre, comentarios políticos en verso sobre notas específicas firmando solo "AFA", además de la primera entrega de historia en forma de columna periodística (Wikipedia).


Destaca en la obra periodística de Catón su gusto y conocimiento por la Historia de México. En los últimos años ha publicado tres interesantes libros titulados: "Juárez y Maximiliano, la Roca y el Ensueño", "Hidalgo e Iturbide, la Gloria y el Olvido" y "Díaz y Madero, la Espada y el Espíritu" los cuales se caracterizan por su estilo anecdotico, sencillez en la exposición de ideas y por recrear la personalidad y la vida cotidiana de los hombres de carne y hueso que forjaron la historia de nuestro país.

Tepic se vestirá de gala en este que será uno de los mejores eventos sociales de fin de año. Desde este espacio le decimos FELICIDADES a Servicios Profesionales de Turismo (SPT) y le deseamos la mejor de las suertes en este complejo escenario económico-financiero que vivimos en el mundo a fines de 2011.

domingo, 6 de noviembre de 2011

La Globalización de la Protesta: Joseph Stiglitz (Premio Nobel de Economía, 2001)


Joseph Stiglitz (Project Syndicate)

NUEVA YORK – El movimiento de protesta que nació en enero en Túnez, para luego extenderse a Egipto y de allí a España, ya es global: la marea de protestas llegó a Wall Street y a diversas ciudades de Estados Unidos. La globalización y la tecnología moderna ahora permiten a los movimientos sociales trascender las fronteras tan velozmente como las ideas. Y la protesta social halló en todas partes terreno fértil: hay una sensación de que el “sistema” fracasó, sumada a la convicción de que, incluso en una democracia, el proceso electoral no resuelve las cosas, o por lo menos, no las resuelve si no hay de por medio una fuerte presión en las calles.

Para leer el artículo completo haga clic aquí...>>